por Arturo Calvo Valenzuela
Está de moda
opinar, ya sea para bien o para mal, acerca de los cultivos transgénicos, y es
muy difícil encontrar información que sea rica en verdad y asertividad.
Normalmente en este tema rondan la incertidumbre y los mitos, muy presentes en
los reproches que intercambian activistas y partidarios de esta tecnología. Con
un análisis simple se logra comprobar que el único estudio relevante sobre los
peligros de esos productos, realizado por la Universidad de Caen bajo la
responsabilidad del Dr.
Gilles-Eric Séralini, es seriamente cuestionado, lo cual nos deja sin ningún
estudio longitudinal que pueda confirmar los temores de los críticos (Fundacion Antama 2012).
Según la
página Google Public Data, la población mundial, de 1970 a 2011, ha pasado de
3619 millones de personas a 6973 millones de personas. Esto equivale a un
incremento de 3282 millones de personas en apenas 41 años.
En
ciertos lugares del mundo hay limitaciones de terrenos aptos para cultivos. La
tendencia a dejar de cultivar cereales para cultivar productos más rentables en
el mercado y el uso de cereales para la alimentación del ganado también plantea
problemas de abastecimiento. Según Mauricio Schoijet, profesor de la UAM en
México, el mayor incremento del
consumo se observa en la alimentación animal. En el caso de China hubo una
caída drástica de la producción en los últimos años. Parte de la producción
actual puede resultar insostenible y tener efectos en los países pobres importadores
de cereales como México. (Schoijet G., Mauricio.
2005).
Es claro que
hay un problema de fondo: el crecimiento exponencial de la especie ha provocado
una huella ecológica muy marcada. Los humanos hemos evadido el límite de carga
de ecosistema por medio de la tecnología, vacunas, medicinas repelentes, entre
otros. Lo cual lleva a pensar que si un cultivo se puede hacer más rentable al producirse
con mayor rapidez y con menos gasto de agua, puede ser beneficioso. Beneficioso
sí, pero tal vez no enteramente bueno.
De los
transgénicos no sabemos mucho más que
los estudios que la US Food and Drug Administration (FDA) y la misma empresa
Monsanto han realizado. En el diario El Financiero,
Juan Carlos Hidalgo, analista de políticas públicas en América Latina, afirma
que existe un resumen de 81 estudios financiados todos por la UE y en ellos se
apunta que las técnicas detrás de los cultivos transgénicos probablemente los
hacen más seguros que la reproducción convencional de plantas. En su artículo
afirma que en el 2010 se llevó a cabo un estudio por parte de la Academia
Nacional de Ciencias de E.E.U.U y se concluyó que los efectos negativos de los
transgénicos en el ambiente es menor en comparación con los cultivos convencionales (Juan Carlos Hidalgo, 2013).
Está
comprobado que los transgénicos suelen ser beneficiosos en el sentido de
rentabilidad y producción, pero hay dudas de cuán amigables son con el ambiente:
“…los transgénicos son liberados sin un análisis exhaustivo de las
consecuencias que pudiesen tener en el
ser humano y en el ambiente” (Roger
Martínez C., 2008).
Greenpeace
llama la atención sobre la transferencia de genes de un organismo a otro:
“Genetically engineered (GE) plants contain genes
which have been transferred from unrelated species. These may come from
bacteria, viruses, other plants or even animals. If these ‘foreign’ genes are
then transferred into other organisms, this causes genetic contamination or
pollution of the natural gene pool” (Green Peace Briefing, 2002)
En el trabajo
de Jaime E. García “La Contaminación Transgénica”, se menciona que en el
estudio “Monitoreo para la detección de transgénicos
en granos y semillas”, realizado en el 2004 por la Alianza Centroamericana de
Protección a la Biodiversidad se dice:
El resultado de este monitoreo mostró que 48% de las
muestras colectadas evidenciaron la presencia de contaminación con
transgénicos…La muestra de granos de maíz amarillo comprada en el Mercado
Central de San José -en junio del 2004- evidenció la presencia del maíz
transgénico Bt1…en Caldera mostraron presencia transgénica de resistencia al
herbicida glifosato (pág.4).
Rubens Onofre y Miguel Pedro hablan de posibles riesgos para los humanos
que consumen alimentos transgénicos:
La mayoría de las plantas transgénicas tienen uno o más
genes de resistencia a los antibióticos. Según demuestran Ho y otros (1998), la
recombinación y la transferencia horizontal entre bacterias aceleran la
diseminación de los genes de los organismos patógenos a la especie humana. De
ese modo, el riesgo reside en que las bacterias patógenas se vuelvan
resistentes a dichos antibióticos, con lo cual disminuyen las posibilidades de
controlar las enfermedades. Por tal motivo, en la UE se prohibió el uso de
estos genes en trabajos de investigación a partir de 2002, y en productos
comerciales a partir de 2004 (pág.116).
También se refieren a un segundo tipo de riesgo que se relaciona con
reacciones adversas a los alimentos derivados de los transgénicos, entre las
cuales se mencionan alergias y reacciones de intolerancia; estas últimas causan
alteraciones fisiológicas como reacciones metabólicas anormales.
Por lo tanto, se puede decir que aún no se ha comprobado que los organismos
transgénicos sean dañinos para la salud a largo plazo, pero sí que la
distribución y producción sin medidas de seguridad nos puede pasar una factura
bastante cara. Por ejemplo, nuestras especies autóctonas pueden ser degradadas
por la contaminación. Otro riesgo es que el uso desmedido de genes resistentes
a antibióticos en la construcción de organismos transgénicos puede disminuir la
eficacia de los antibióticos. Por lo tanto, la de los transgénicos es una
tecnología útil, pero que aún no es confiable ya que hacen falta mecanismos de
regulación en cuanto a la protección de los organismos naturales de la especie.
REFERENCIAS
Bárcena
Alicia, Katz Jorge, Morales César y Schaper Marianne. Los Transgenicos en
America
Latina
y el Caribe: un debate abierto. Libros de la CEPAL. No. 78. ISBN:
92-1-322536-9.
(Resumen). Recuperado de:
Fundacion Antama (2012) La comunidad científica desconfía de los resultados del estudio de Seralini sobre maíz modificado genéticamente. Recuperadoa de:http://fundacion-antama.org/la-comunidad-cientifica-desconfia-de-los-resultados-del-estudio-de-seralini-sobre-maiz-modificado-geneticamente/
García G, Jaime_E.(2010) La_contaminacion_transgénica. Recuperado de:
GooglePublicData(2013)
Green_Peace_Briefing_(2002)_Genetic_Engineering_Briefing_Pack. Recuperado de:
Hidalgo
Juan Carlos (2013). Diez argumentos absurdos contra los transgénicos.
Recuperado de:
Martínez C Roger
(2008). Cultivos y alimentos transgénicos: Una aproximación ecológica.
Recuperado de http://web.uned.ac.cr/biocenosis/images/stories/articulosVol21/Biocenosis21_09.pdf
Onofre N. Rubens, Pedro G. Miguel (2004)
Capitulo IV p116 Los Transgenicos en America Latina y el Caribe: un debate
abierto. La bioseguridad de las plantas transgenicas. Recuperado de: http://www.eclac.org/publicaciones/xml/9/20819/libro_78_4.pdf
Schoijet G. Mauricio (2005). Población y producción de
alimentos. Tendencias Recientes. Recuperado de
Muy bien. Bonito texto.
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